sábado, 5 de mayo de 2007

RELATOS DE MIS CRUCES DE LOS ANDES


CRUCE 2006 SAN JUAN - LA SERENA.

Etapa 4 - El Colorado. Equipo Kurufmawida


Hace muchos años, tenía ilusiones de correr esta carrera, ya que a la cordillera la había pedaleado mucho, pero aún no la había corrido… Era sin duda, un sueño a cumplir.

San Juan Febrero 2006

Viernes 10 de Febrero, un día muy caluroso, intento dormir la siesta, ya que sabía que se venían unos días de mucha intensidad, pero me fue imposible dormir estaba ansiosa
, y con mucha emoción.
Y así llegó el gran momento de la largada, y estabámos allí las cuatro primeras etapas del equipo Kurufmawida, Stella Maris, Mercedes, Patricia y yo, junto a los compañeros hombres de los otros equipos. Estábamos insertas en un mundo de mucha alegría, emociones, fotos, periodistas, y realmente aún no ten
íamos idea de la magnitud de lo que íbamos a realizar.

La música del Himno Nacional, me hizó desbordar de llanto, no me podía contener, un sueño empez
aba hacerse realidad. Y a las 19,20 larga la primera posta Stella Maris con su estilo perfectamente femenino saludando a “Todo San Juan”, con la calidez que la caracteriza, nuestros 42.195 kms, iban excelentemente representados allí, no cabía ninguna duda. Después vendría lo mío, faltaban nada más, que 11 horas para mi maratón, y estaría arriba de una camioneta hasta largar, lo mejor de toda esa incomodidad era que iba a poder estar con mis compañeras, disfrutando el comienzo y final de sus carreras.

Ya cuando la noche mostraba su luna llena radiante Stella Marís acaricia la meta, y la segunda posta representada por Mercedes, con la experiencia que la caracteriza, segura y tranquila, eso me hacía bien, mientras tanto yo intentaba dormir y no podía… Esperábamos a Mercedes, Stella y yo. Patricia, nuestra tercera representante del equipo, se estaba preparando, mujer de una fortaleza increíble, y esta partida me recordaba que la siguiente en correr era yo.

Así llegamos ha
sta mi largada, etapa 4, a 2200m.s.n.m.., no hacía frío, yo solo tenía mucho sueño, y quería dormir, pero, tenía que correr… Me preparo, entro un poco en calor, con mis compañeros de etapa, Joaquín, Fabían, y Balmaceda, y allí vemos al compañero de la etapa 3 que llega primero, (Eduardo Cresta) y salimos nosotros.

Era realidad, estaba corriendo un maratón en la cordillera, los primeros pasos me sentía ahogada, no podía respirar, después me acomode, la noche estaba cerrada, muy oscura, la luna nos jugo una mala pasada y se escondió detrás de la
s nubes, solo veía las luces de mis compañeros ,estábamos subiendo la cuesta del colorado, que eran 12 kms intensos y continuos, lentamente iba amaneciendo ya que habíamos largado tarde, a las seis de la mañana aproximadamente, yo subía despacio y me gustaba ese desafío ya que en mis entrenamientos la había visualizado muchas veces, a esa cuesta y no quería quemarme las piernas, observaba todo a mi alrededor no quería perderme detalle, dándole gracias a la vida por estar en ese lugar, llego al punto máximo de la subida, donde esta el cartel que marca el punto máximo de la Cuesta del Colorado (2.672 m.s.n.m.), me pare lo toque, era mío ese momento! y ya no me lo quitaría nadie en la historia de mi vida. Seguí corriendo y de aquí en más me quedaban 30 kilómetros de bajada, sabía que no era fácil descender, y tenía que ir frenando constantemente mi paso, que golpeaba muy fuerte el talón en cada zancada, y el calor empezaba a reinar en el lugar, no había viento estaba bastante sofocada.

Los puestos de agua impecable, las chicas que me alcanzaban las botellas me alentaban con mi nombre, me divertía mucho (se las notaba eufóricas , muy contentas con el equipo femenino)

Y así seguí disf
rutando mi carrera, sin tiempos, sin reloj, mirando las montañas, y los kilómetros empezaron a sumarse, y cuando me faltaban aproximadamente 10 kms, veo árboles a lo lejos, y sabía que era el pueblo de Iglesia, al que yo tenía que llegar, la respiración y el sonido de las zancadas eran testigo absoluto que yo estaba en ese lugar, de tanta soledad e increíblemente árido.

Kilómetro 39, último puesto de agua, y mi cabeza estaba llena de momentos, que se me veían muy fuerte a mi mente, todo lo planificado estratégicamente, los entrenamientos, los consejos del entrenador, el comienzo de las Kurufmawidas, cada una de mis compañeras, cada persona que me bri
ndó su afecto y ayuda…

Mi corazón latía más fuerte, pero de emoción, no quería que terminara la carrera, y ya entrando al pueblo solo me faltaban 500 metros, estaba Feliz!!!, cruzo la linea de llegada “Mi sueño se había hecho realidad.

Estaban allí,
Mercedes, Stella Maris, Patricia, Francisco, Jorge y demás compañeros dándome su afecto.

Me dan la medalla y no era una más que lucía en mi pecho, era de una de las carreras más lindas vividas hasta el día de hoy“La Posta 12 x 42.195 kms, del Primer equipo Femenino Kurufmawida” (Las Correcaminos, para la prensa).

Y de aquí en más faltaban ocho almas más, que pasarían y vivirían momentos como el m
ío.
Fue muy importante compartir, con mis compañeras momentos tan hermosos, que nunca olvidaré.
“Muchos sueños podrian volverse realidad sin tan solo se creyera en ellos”…

Marcela.





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